Un sistema de barrera instalado en un cauce de Chile ha permitido retirar más de 400 kilos de residuos durante sus primeros ocho meses de funcionamiento. La iniciativa, denominada Barrera Azul, se puso en marcha en el estero El Sauce, en Llolleo, cerca de la desembocadura del río Maipo.
El proyecto pretende interceptar los desechos flotantes antes de que la corriente los transporte hacia la costa. La actuación parte de la relación entre la basura que se acumula en los ríos y la contaminación que posteriormente afecta a los ecosistemas marinos.
Retirada y clasificación de los residuos
Según los datos difundidos por Ojos de Mar, organización que documenta el proyecto junto con Parley for the Oceans, la estructura retiene los materiales que circulan por el cauce. Después, los residuos se extraen y se separan atendiendo a su composición.
- La barrera se instaló en el estero El Sauce, en Llolleo.
- El sistema acumuló más de 400 kilos de basura en ocho meses.
- El proyecto incluye tareas de seguimiento, clasificación y limpieza de playas próximas.
La separación permite identificar qué tipos de desperdicios alcanzan el río y observar cómo se desplazan por el agua. Los promotores también han llevado a cabo labores de monitoreo y jornadas de limpieza en las playas cercanas al punto de intervención.
Entre los residuos mencionados figuran botellas y envases procedentes de zonas habitadas. Ojos de Mar y Parley for the Oceans advierten de que estos materiales pueden permanecer durante largos periodos en los ecosistemas costeros, donde la fauna puede ingerirlos o quedar atrapada.
La experiencia de El Sauce se plantea como un proyecto piloto para frenar el transporte de basura desde los cauces fluviales hasta el litoral. La retirada y el análisis de los materiales recuperados aportan los datos utilizados para estudiar futuras estrategias de gestión de estos residuos.