La OMM eleva la alarma y la ONU reclama coordinación internacional
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió este miércoles de que el episodio de El Niño de 2026 «podría alcanzar una intensidad sin precedentes, superando literalmente las escalas de monitoreo» usadas en las últimas cuatro décadas, informó France24 el 27 de octubre de 2026. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, pidió «una acción anticipada, urgente y coordinada» ante los impactos esperados y señaló que la fase más intensa se producirá hacia finales de 2026, si bien sus consecuencias se prolongarán después de esa fecha.
«Este episodio de El Niño es un fenómeno colosal. Es una verdadera fuerza destructiva (...) va a golpear de lleno a América Latina, África oriental y austral, Asia y la región del Pacífico», afirmó Tom Fletcher, jefe de operaciones humanitarias de la ONU.
La ONU ha alertado ya de choques económicos y del riesgo de aumentar conflictos, desplazamientos y migraciones vinculados a los efectos extremos del fenómeno, según declaraciones recogidas por la agencia France24. En varios países los impactos son ya visibles: inundaciones en el noreste de Argentina que han obligado a miles de personas a abandonar sus hogares y provocaron al menos dos víctimas mortales, incendios mortales en Perú relacionados con masas de aire caliente y seco, y episodios de sequía en otras regiones, entre ellas la Guayana Francesa.
- Temporalidad: la OMM sitúa la máxima intensidad hacia finales de 2026.
- Áreas afectadas: América Latina, África oriental y austral, Asia y la región del Pacífico, según la ONU.
- Impactos observados: inundaciones en Argentina; incendios forestales en Perú; sequías y perturbaciones agrícolas en varias zonas.
Testimonios recogidos por la AFP describen escenas de viviendas anegadas y desplazamientos masivos en localidades argentinas como Paso de la Patria, donde los vecinos relatan cómo el aumento súbito del caudal dejó barrios enteros bajo el agua. En Perú, investigadores y responsables locales atribuyen a El Niño la presencia de aire seco y caliente que favorece la propagación de incendios forestales.
Las organizaciones internacionales han llamado a priorizar medidas de preparación y respuesta humanitaria coordinada ante un episodio que, por su escala prevista, puede agravar riesgos climáticos, sociales y económicos en múltiples regiones del planeta.