Se cumplen 50 años del triunfo del conquense y la ronda francesa, que arranca en Bilbao, repesca, 35 años después, el Puy de Dôme, la cima donde venció Ángel Arroyo, hermano mayor de Delgado e Indurian.

‘El Salvaje’ sepultó en el volcán mágico el complejo de inferioridad que atemorizaba a los españoles en el Tour de Francia. Ángel Arroyo arrasó en la cronoescalada de 15 kilómetros al Puy de Dôme, en 1983, y lanzó un crucial mensaje de autoestima para unos corredores que asistían a la ‘Grande Boucle’ acomplejados por el poderío de unos adversarios que les intimidan con mandarles a la cuneta de la carretera. ”Nos llamaban locos por ir al Tour. Éramos como los maletillas que se tiran a Las Ventas para que le coja el toro…. Desde los tiempos de Luis Ocaña nadie lo había intentado”, decía Arroyo el pasado año en este periódico.

Venció el abulense y Pedro Delgado fue segundo en la emblemática cima del Macizo Central. Laurent Fignon perdió dos minutos y Pascal Simon (líder), más de cuatro. Arroyo finalizó segundo en la clasificación general. Aquella victoria en el El Puy de Dôme fue la semilla del nuevo ciclismo español, que luego reinaría en París con el segoviano, Miguel Indurain y sus herederos.

El Puy de Dôme, allí donde recomenzó todo, vuelve al Tour de Francia 35 años después. Esta cumbre será uno de los grandes reclamos de la ronda francesa de 2023 que se presentó este jueves en París. La última vez que se ascendió esta cima fue en 1988, en la ronda conquistada por Delgado, y la etapa fue ganada por el danés Jonny Weltz.

El pionero en coronar el volcán fue Fausto Coppi, en 1952. Allí, Federico Martín Bahamontes se impuso en una cronoescalada en 1959; Jacques Anquetil y Raymond Poulidor se retaron ”hombro con hombro” en 1964, jornada ganada por Julio Jiménez; Luis Ocaña venció en 1973 y derrotó a Eddy Merckx en 1971. Una montaña muy española.

Escenario de leyenda para una ronda que arrancará el 1 de julio en Bilbao y finalizará el 23 del mismo mes en París. El lehendakari Iñigo Urkullu asistió a la presentación realizada en el Palacio de Congresos de la capital francesa, donde se confirmó que el País Vasco acogerá las tres primeras etapas. La primera con salida y llegada en Bilbao (185 kilómetros); la segunda unirá Vitoria con San Sebastián, con subida a Jaizkibel; y la tercera transcurrirá entre Amorebieta y Bayona. Euskadi por acoger las tres primeras jornadas abonará a ASO (empresa organizadora de la prueba) 12 millones de euros.

Según las previsiones de las instituciones vascas, el impacto económico de la presencia de la caravana del Tour multiplicaría por 10 la cantidad invertida, es decir, unos 120 millones de euros. “Con esta partida queremos transmitir qué es y qué quiere ser Euskadi en el mundo, con la mirada puesta más allá de nuestros límites” , dijo Urkullu.

Tras el tríptico del El País Vasco, el Tour de Francia avanzará en dirección norte para homenajear a Luis Ocaña. El próximo verano se cumplirá medio siglo de su triunfo en París. La cuarta etapa finalizará en Nogaro, donde vivió el campeón español, y la sexta saldrá de Mont de Marsan, donde regentó sus viñedos y se suicidó en mayo de 1994.

RECORRIDO PARA ESCALADORES

Pronto llegarán los Pirineos, en la quinta y sexta etapas, con pasos por Aspen, Tourmalet y final en Cauterets.

La Grande Boucle no se olvida de sus héroes. La novena jornada, la que acogerá el retorno del Puy de Dôme, partirá de Saint Leonard de Noblat, donde falleció Poulidor en noviembre de 2019, y concluirá en la cima del volcán del Macizo Central, una subida de 14 kilómetros y una altitud de 1.465 metros. Se asciende con una curva permanente y en espiral que va bordeando la montaña. La zona está catalogada por espacio protegido y no se permite en paso de vehículos. El Tour ha transitado por allí en 13 ocasiones.

Tras varias jornadas por las quebradas carreteras del centro del páis, llegarán las altas montañas y los Alpes, con finales en Grand Colombiere, Morzine, Mont Blanc y Courchevel. El martes de la última semana se afronta la única contrarreloj, con 22 kilómetros de longitud, entre Passy y Combloux.

La edición de 2023 presenta un recorrido montañoso para el lucimiento de escaladores. Una ronda en la que el danés Jonas Vingegaar aún no ha confirmado si defenderá título. Remco Evenepoel tampoco ha asegurado su presencia. Sí estarán Tadej Pogacar, Wout Van Aert, Primoz Roglic o Enric Mas o Carlos Rodríguez. En principio habrá que esperar para contemplar el debut de Juan Ayuso, pero hacer vaticinios sobre él es inútil.